Tortas con Moretum

El moretum es un guiso tradicional que se servía como acompañamiento de algunos de los platos de la Antigua Roma. Se trata de un tipo de aderezo o salsa cuyos ingredientes se machacan en un mortero (Moretum), del cual toma el nombre. En este caso en concreto, se compone de una crema hecha a base de hierbas, queso, ajo y aceite.

 

Ensalada Cicerón

Ensalada con anchoas, queso y vinagreta de miel. Una de las ensaladas más preciadas en la Antigua Roma por su deliciosa combinación de sabores. 

 

Pollo a la Pompeyana

Pollo guisado con aceite, vino, hierbas aromáticas y gengibre. Después de la pimienta, el jengibre era la segunda especia en orden de preferencia por parte de los romanos. Cálido y exótico, el aroma del jengibre impregnó muchas de las creaciones gastronómicas ideadas por los cocineros de la Antigua Roma. Esta preciosa planta venía de Oriente, al igual que valiosas mercancías como la seda, que llegaban a la civilización después de haber recorrido miles de kilómetros a lomos de camello. 

 

Delicias de las Hespérides:

Manzanas asadas aderezadas con membrillo, miel y queso fresco. Atribuida a Catón, se trata de una de las recetas recogidas en De Re Coquinaria, el tratado culinario romano más antiguo que existe.

 

Escena del crimen: The Gastromentor

Escena del crimen: La Grulla

Olivarum conditurae con pan de naranja:

Pan de naranja con pasta de aceituna negra con arenque. Las salsas con base de olivas son habituales en la cocina mediterránea y están documentadas en los libros de cocina de la antigua Roma, luego son mucho más antiguas que el famoso “tapenade” francés. Los cítricos llegaron al Imperio desde Oriente y eran de lo más exótico.

 

Crema de Calabaza con Miel, Pimienta y Frutos secos.

Receta de Apicio, se trata de una crema a la que se le añaden dátiles, pasas, piñones y comino. Al servirla se espolvorea con pimienta y un poco de miel.

 

Pichón deshuesado sobre crema de castañas y lechuga

En la antigua Roma, la carne constituía un manjar de lujo que la plebe no comía con frecuencia. Las aves eran todo un clásico entre las clases más pudientes, que las aderezaban con suculentas salsas y verduras.

 

Pastel de Alejandría.

Postre muy preciado al horno a base de leche, huevo, requesón y miel.Seguramente el gran general Aníbal lo comió. Y Asdrúbal, Giscón, Hanón, la bella y culta Sofonisba...

 

Escena del crimen: Estraperlo

Tostas con paté de aceitunas.

Las salsas con base de olivas son habituales en la cocina mediterránea y están documentadas en los libros de cocina de la antigua Roma, luego son mucho más antiguas que el famoso “tapenade” francés.  La primera receta de olivada que se conoce, Olivarum conditurae, aparece en el libro De re Rustica, escrito en el siglo I AD por Columela.

 

Crema de calabaza a la Alejandrina.

Receta de Apicio, se trata de una crema a la que se le añaden dátiles, pasas, piñones y comino. Al servirla se espolvorea con pimienta y un poco de miel.

 

Pollo sobre base de polenta y verduras

La polenta se conocía con el nombre pullmentum, y posteriormente pullenta; este plato que era uno de los principales alimentos de las legiones romanas.

 

Puls punicas:

Las "Poleás" son uno de los platos básicos de la alimentación romana, consiste en unas gachas hechas con harina y agua a las que se le pueden añadir otros ingredientes como queso, miel, huevos…