6 de junio de 1936, Tikal (Guatemala).

 

Tras varios años de excavaciones y estudios infructuosos por parte de la Universidad de Pennsylvania, Leonard Green, el famoso arqueólogo, ha logrado reunir a los mejores expertos precolombinos para ayudarle en su tarea de descubrir la legendaria ciudad de El Dorado. Para sorpresa de todos, parece haberla encontrado y sólo le queda penetrar en una enigmática cámara donde se esconde, entre otros tesoros, la “Garra del Jaguar”, prueba inequívoca de que el yacimiento es el esperado. El equipo ha estado excavando en la base de un antiguo templo piramidal engullido por la selva, descubriendo un complejo pasadizo que parece conducir a la ansiada cámara del tesoro. Las paredes de éste están repletas de curiosos petroglifos y peligrosas trampas que poco a poco han indo siendo desactivadas… El final de la expedición estaba cerca en lo que estaba llamado a ser el descubrimiento más importante del siglo, pero algo ocurrió ayer. Un grito de mujer rompió la noche… Alguien había muerto en la pirámide y no era el único muerto de una noche maldita…